”A veces hace falta dejar de soñar para vivir, hace falta morir un
poco, para valorar la vida. Morimos esa muerte de ensueño, juntos,
para despertar renovados....después que el alma se libera al
infinito” Toko
Hoy
me gustaría contarte algo nuevo… me gustaría contarte de pasión, de
lucha, de entrega, de gloria, de fracasos , de amor a la camiseta,
de lagrimas, de coraje, de impaciencia, de frustración, de locura…..
me gustaría contarte algo nuevo, pero de alguna manera se bien que
si estás aquí, si has llegado hasta aquí, es porque sabes de pasión,
de lucha, de entrega, de gloria, de fracasos , de amor a la
camiseta, de lagrimas, de coraje, de impaciencia, de frustración, de
locura!!! Sé que sabes del sentimiento incomparable de subir al
cielo para después emprender el regreso a tierra en caída libre, se
que sabes de esas tardes de domingo saliendo del estadio sin ganas
de comer, con la esperanza destrozada por un rival que nos ganó con
“nada” …
Y es que todos nosotros sabemos perfectamente lo que es morir un
poco, no como morirse de amor o como morirse de tristeza por la
partida de un ser querido (aunque algunos si lo llevan a ese
extremo); quizás no así, pero por supuesto que se muere un poco
después de cada fracaso, después de cada desilusión a las que
irremediablemente nos hemos acostumbrado.
Acá no sabemos hace tiempo de grandes victorias, a lo mucho sabemos
de las pequeñas o en el mejor caso de las medianas, pero hace un
buen rato que el júbilo con mayúsculas está ahogado en cada garganta
de manera particular y en un corazón verde… gigante, de manera
colectiva; ese corazón que entre todos los esmeraldas mantenemos
latiendo pese a todo y al que le queda chica la bandera gigante de
puerta cinco.
Acá estamos ya cansados del júbilo en minúsculas, cansados de cada
micro infarto sufrido tras cada tropiezo y sin embargo, muchos de
nosotros volvemos a la carga con la esperanza remendada y estos
siete años a cuesta que pesan más que la crisis y la influenza
juntas; y nos ponemos la playera verde, la nueva, o aquella, la de
la buena suerte que ni es buena ni es suerte, pero que nos
identifica con nuestro escudo, nuestra gloria y hasta con los once
que entran a la cancha aunque a veces siete de ellos no tengan una
PUTA idea de lo que es vestir nuestros colores y lamentablemente
(también para ellos) nunca lo sabrán.
Si, estamos agotados, cansados de morir un poco, solo un poco,
porque el que es esmeralda de corazón sabe lo que es esto y sabe de
lo que hablo; porque seguramente olvidamos cada fracaso con nombre y
fecha, pero la cicatriz que deja nos recuerda que alguna vez caímos
y volvimos a caer y después nos levantamos.
No olvidamos lo que es morir un poco al recibir el gol del empate o
el de la derrota a un mísero minuto del final del juego.
No olvidamos lo que es morir un poco con cada temporada en la que la
calificación se escapó en el último partido cuando solo dependía de
nosotros.
No olvidamos lo que es morir un poco con cada gol que recibimos como
locales enfrentando al más odiado rival deportivo.
No olvidamos lo que es morir un poco con cada decisión tomada a la
ligera por directivas que creen que manejan un equipo de segunda.
No olvidamos lo que es morir un poco al ver en el campo a jugadores
que se entregan…pero al rival.
No olvidamos lo que es morir un poco con cada derrota sufrida en
nuestra casa y más cuando el rival no había ganado en 16 partidos.
No olvidamos lo que es morir un poco con cada gol inexplicable,
absurdo en contra.
No olvidamos lo que es morir un poco por cada razón que cada uno de
nosotros lleva dentro de manera muy particular.
No olvidamos lo que es morir un poco cada vez que un arbitro nos
apuñaló por la espalda cada vez que se pudo.
No olvidamos lo que es morir un poco cada vez que te enteras que
nuestros jugadores se fueron a la discoteca después de perder la
final, mientras miles de nosotros nos encerramos a llorar la
derrota.
No olvidamos lo que es morir un poco después de enterarte que
irremediablemente tendremos que esperar por lo menos un año más.
No olvidamos lo que es morir un poco cuando tienes que entender que
aquel jugador que de verdad se la partió por la verde debe irse de
aquí para crecer.
No olvidamos lo que es morir un poco con cada comentario que te hace
pensar que la femexfut no nos quiere, que siendo una de las mejores
aficiones del país vivimos como apestados.
No olvidamos lo que es morir un poco después de cada final de
ascenso perdida, y menos después de ese regreso a casa que más bien
parece un funeral.
Acá, la mayoría, sabe per-fec-ta-men-te lo que es morir un poco y
sin embargo, pese a eso, NOS QUEDAMOS.
Si, estamos cansados, y sin embargo de aquí nadie o casi nadie se
mueve o por lo menos debo declarar que YO no me voy, me quedo y
espero que TU también.
Besos bye!!!!
Pd: y no chille mijo!!!!
Pd2: mándame una buena razón para morir un poco.
Pd3: mándame tus mil razones para quedarte aquí.
Pd4: hay gente que no debería morir. Maestro Mario Benedetti!!!
Gracias Viejo!!!.
Agrégame a tu MSN:
peterpanleon@hotmail.com
o
Coméntame: peterpan@verdiblanco.com
TU OPINIÓN SOBRE ESTA
SECCIÓN ES MUY IMPORTANTE, PODRÍA HASTA EVITARNOS BORRACHERAS, ASÍ
QUE SI NO TIENES INCONVENIENTE Y ESTAS DE OCIOSO COMO NOSOTROS ....
NOS GUSTARÍA SABER QUE
PIENSAS DE LA SECCIÓN:
Nomás tantito he? tampoco
un rollote porque no llega tu mensaje: